Refranes.

Y un día, hablando de todo y de nada, me pediste que coleccione refranes. Hoy, ya sin vos, ya sin pensarte siquiera, me acordé. Así que ahí voy, a guardarlos todos acá, en esta libretita, para mí, para nosotros. Esperando que cada uno de ellos me saque una sonrisa y me recuerde a vos aunque vos ya no seas vos. Porque tu recuerdo ya no duele. Estarás en cada uno de esos refranes, en cada frase que iré juntando, en cada momento que iré coleccionando y que mañana será parte de mí.